Parece que la despedida de Cuba fue en Varadero. Una noche calurosa con un aire acondicionado algo fuerte, unido a una importante falta de suenno, terminó con mis defensas y caí enfermo. Mi despedida de La Habana han sido dos días de cama. Ahora ya estoy bastante mejor. La próxima vez no olvidaré echar a la maleta los medicamentos adecuados... Mira q venirme con 25 cajas de ibuprofeno y ni una sola de frenadol o algo así. Lo bueno es q así apetece más volverse. Lo que viene a partir de ahora me sobra. Me gustaría estar ya en mi camita y disfrutar del atasco de por las mannanas camino del trabajo... Tengo ganas de que mi móvil vuelva a funcionar y de que si necesito pannuelos de papel los pueda comprar en cualquier sitio.
Voy a tomarme mi última langosta... ya sabéis q a mí la enfermedad no me quita el apetito!!
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